Lady Anacondra

Caverna de entrada
Pasa junto al Discípulo de Naralex en la entrada y despeja el camino hasta la primera caverna grande. Encuentra a Lady Anacondra antes de tomar uno de los ramales. Siempre que puedas, combate por separado a los grupos cercanos de Druidas del Colmillo para que sus hechizos de sueño y sanación no coincidan con «Dormir» de Anacondra.

Lady Anacondra
Anacondra combina «Dormir» y «Toque de sanación» con «Aura de espinas». Interrumpir sus hechizos no debe distraer al sanador del daño devuelto a los atacantes cuerpo a cuerpo.
Habilidades

Dormir
Duerme al enemigo objetivo durante un máximo de 20 s. Cualquier daño que se inflija lo despertará. Solo se puede dormir a un objetivo a la vez.
Interrumpe «Dormir» antes de que incapacite al sanador o a un jugador que interrumpe. Disipa el sueño mágico si llega a aplicarse.

Toque de sanación
Corta «Toque de sanación» con otra interrupción cuando puedas, para que el jugador asignado a «Dormir» siga disponible.

Descarga de relámpagos
Golpea a un objetivo con relámpagos, lo que le inflige daño de Naturaleza.
Interrumpe «Descarga de relámpagos» una vez aseguradas las interrupciones de «Dormir» y «Toque de sanación», para reducir el daño de Naturaleza que recibe su objetivo.

Aura de espinas
Los golpes cuerpo a cuerpo provocan daño de Naturaleza de vuelta al atacante. Cura también a los atacantes cuerpo a cuerpo, en vez de vigilar solo al tanque.
Tanque- Mantén a Anacondra separada de los Druidas del Colmillo cercanos para que «Somnolencia del druida» no coincida con «Dormir» del jefe. Usa las interrupciones que sobren en «Descarga de relámpagos» mientras los jugadores asignados se encargan de «Dormir» y «Toque de sanación».
Sanador- Vigila el daño de «Aura de espinas» en los atacantes cuerpo a cuerpo, además de la salud del tanque. Elimina «Dormir» de otro sanador o del jugador asignado a interrumpir cuando tus hechizos lo permitan.
Daño- Asigna jugadores distintos para interrumpir «Dormir» y «Toque de sanación». Los atacantes cuerpo a cuerpo deben vigilar su salud bajo «Aura de espinas», en vez de suponer que cada golpe solo daña a Anacondra.